domingo 22 de junio de 2008

Venus in furs


Clara Venus,de Nere Basabe, es una hermosa novela, declarada y premeditadamente decimonónica. La elección de narrador y registro corresponde a la necesidad de reproducir con la mayor fidelidad posible unos patrones narrativos que sólo una mirada muy restrictiva consideraría trasnochados (sí, implican cierto deslizamiento hacia el pastiche pero, ¿no es a estas alturas cualquier elección narrativa, por muy innovadora que parezca, una caída en la repetición?).

Aunque no deje de ser una novela histórica –protagonizada por una mujer que busca con avidez la comprensión de un mundo que ignora hacia dónde se dirige- consigue trascender las limitaciones de su género gracias a dos motivos: el primero es el protagonismo de un espacio verdaderamente significativo: el París de los modernistas. Muestra con precisión, lucidez y lirismo el entorno que acogió el nacimiento y la exaltación del malditismo, esa curiosa tergiversación del tradicional conservadorismo de la cultura que tanto ha facilitado, para bien y para mal, la vocación y la buena conciencia de miles de niños malos de familias consolidadas. A la vez ilustra el final –positivo o negativo, depende de la posición de cada uno- de las glorias románticas, que cayeron devoradas por el incipiente cinismo de los tiempos modernos. Clara Venus, además, posee una importante aplicación pedagógica: sirve para impulsar la lectura de Verlaine, Rimbaud y, sobre todo, Baudelaire cuya obra poética y ensayística facilita una auténtica guía de comportamiento moderno. Nos encontramos, concluyendo, frene a una lograda mezcla de profundidad y sabio entretenimiento.