lunes 10 de noviembre de 2008

Durante la lluvia


Estelle Talavera acaba de publicar 27 paraguas en la pequeña editorial El problema de Yorick. En sus páginas se muestra como una autora capaz de combinar dignidad y desnudez, de mostrar plenamente sus sentimientos, sus fracturas, sin por ello caer en la frecuente autocomplacencia. Su libro contiene compasión de la mejor especie: sabe, como los mejores realistas, extraer lo no contado de la cotidianeidad, aquello que habita en los márgenes del lenguaje, lo que todos conocemos pero pocos saben expresar, revelando al lector aspectos desconocidos de su propia existencia. Posee un lenguaje notable, aunque no exhibicionista –capaz de formular imágenes distintas y reconocibles a un tiempo- y un excelente dominio del ritmo narrativo –siempre necesario, incluso en lírica-. Es capaz de acelerar y ralentizar a su antojo las leves tramas que atraviesan sus poemas. No nos encontramos frente a un contenedor donde caen versos y versos, que apenas mantienen relación aparente entre sí. 27 paraguas es un auténtico poemario, en el que todas las partes quedan vinculadas por un lazo flexible y contundente.