jueves 12 de febrero de 2009

Búsqueda 5


En mi casa habitan animales grises. Apenas resisten el sol o la lluvia. Sólo soportan la desidia del primer otoño, poblada por nubes sin carga. Los alimento cada mañana con sal y pescado. Hasta la noche no se separan de su escudilla. Comen con dentelladas ligeras, bajo turnos variables. Luego husmean por los cajones, defecan sobre los libros. Cerca de la noche les vence la pereza y duermen bajo un silencio blanco, tan nítido como la muerte.